Date:December 02, 2021

Entrega el jardín botánico del CEPE-Taxco ejemplares de Cuetlaxóchitl

C
omo una muestra de fraternidad y afecto, el Centro de Enseñanza para Extranjeros de la Universidad Nacional Autónoma de México campus Taxco (CEPE-Taxco) entregó seis ejemplares de la planta conocida como Flor de Nochebuena, Flor de Pascua o Cuetlaxóchitl a la sede de este centro ubicada en el campus de Ciudad Universitaria de la UNAM.

Los ejemplares, originarios del municipio de Taxco de Alarcón Guerrero y donados por el Jardín Botánico Hernando Ruiz de Alarcón del CEPE-Taxco, formarán parte de la colección de plantas y árboles del jardín demostrativo que el CEPE dispuso recientemente en el exterior de sus instalaciones en Ciudad Universitaria.

Las plantas fueron entregadas por el Dr. José Carlos Escobar Hernández y por el Mtro. Rommel Scorza Gaxiola, director y secretario académico del CEPE-Taxco respectivamente, y recibidos por la Dra. Rosa Esther Delgadillo Macías, secretaria general; la Lic. Claudia Leticia Europa Domínguez; jefa de la Unidad Administrativa y el Mtro. Javier Cuétara Priede, coordinador de Cultura del CEPE y entusiasta promotor de los jardines que actualmente existen en ambas sedes.

La Euphporbia pulcherrima, nombre científico de la Flor de Nochebuena, generalmente se utiliza para adornar los templos y viviendas durante el mes de diciembre. Se le considera la flor de Navidad por excelencia en diferentes partes del mundo. En años recientes, se utilizan las hojas y brácteas para preparar platillos como el mole rosa que se elabora en la ciudad de Taxco de Alarcón, Guerrero.

Los pueblos originarios de México usaron esta planta para hacer pigmentos, remedios herbales y como ofrenda a Tonantzin, la diosa de la tierra. Con la llegada de los españoles, la Cuetlaxóchitl también fue usada en las cruzadas evangelizadoras de los conquistadores del nuevo mundo: a Tonantzin la asimilaron como la Virgen María en cualquiera de sus advocaciones y esto trajo como consecuencia el culto a la Virgen de Guadalupe, donde las flores de Nochebuena eran ofrecidas como ofrenda religiosa.

Muy probablemente los franciscanos asentados en Taxco, Guerrero, retomaron el uso ceremonial que introdujeron en la celebración de la Navidad católica en su afán evangelizador. De ahí que Taxco sea considerado punto central de la Nochebuena desde el punto de vista biocultural.

Además, en la historia de esta planta ocurrió un hecho decisivo que la hizo adquirir fama en todo el mundo. Y es que en 1825 el gobierno de Estados Unidos designó a Joel R. Poinsett como Primer Enviado Extraordinario y Ministro ante México, sin embargo, en 1828 el presidente Vicente Guerrero le pidió a Poinsett su salida del país. En ese invierno, el diplomático y naturalista, admirador de Alejandro Von Humboldt y miembro de la Sociedad Científica Americana, convocó a colegas naturalistas a realizar una colecta de organismos vegetales y animales, siguiendo la ruta del Barón de Humboldt, por lo que no sería extraño que en dicha ruta encontraran las flores de nochebuena en las barrancas de Taxco, Guerrero, para enviarlas, posteriormente, a Estados Unidos.

Uno de los jardines que recibiría estas plantas fue el de Bartram en Filadelfia, donde se comenzaron a cultivar a partir de esquejes y semillas. A finales de 1829 este jardín hace una exposición de plantas, flores y frutos y presenta a la Poinsettia (Flor de Nochebuena) en honor al diplomático naturalista.

En México se celebra el Día Nacional de la Nochebuena el 8 de diciembre de cada año, mientras que en Estados Unidos la celebración es el 12 de diciembre.